*

Escribo. Todas las semanas. Al principio, la mayor parte de los textos parecían tener un único destinatario (las cosas que te decís escribiendo pueden ser sorprendentes); pero desde que empecé a compartirlos, se transformaron en punto de encuentro con el mundo.

Lo que antes era imposible

Fotograma de La vida de Adèle Una cuarenta y seis am. Música a todo volumen, salsa y merengue. Todas las ventanas del vecindario se van iluminando, una por una. La indignación sube las pulsaciones a medida que en cada departamento se descubre que es imposible dormir. Sencillamente impensable desembarazarse del pegote tropical que te hace vibrar cada célula e incluso menearte un poco en la cama. Cuando salís al balcón reconocés a las mismas personas anodinas que jamás ves en simultáneo, ahora asomadas a sus varandas, con voces y rostros desencajados, lanzando quejas y pedidos de auxilio a la policía. La música continúa sonando a un volumen tan alto que te imaginás un equipo reproductor monstr

Cuarentena hipercomunicada

Venus, de Cy Twombly Me siento frente a la computadora, llueven miles de mensaje por todas las vías conocidas. A mi lado hay alguien que comparte el espacio mismo físico, pero mi atención no puede zafarse de las garras de esta pantalla. Brilla, cambia cada cierto tiempo, me habla con palabras y emoticones. Voy a la cocina, terreno de elementos rudos, no apto para dispositivos sensibles a la humedad. La cocina me protege momentáneamente de la proliferación de audios y textos, pero enseguida me siento levemente culpable y vuelvo a mi asiento a broncearme con la pantalla. Así he pasado estos poquitos días desde la cuarentena. Mi disponibilidad para escribir este artículo se vio seriamente amena

Humane

Julio Cortázar ¿Qué es lo femenino? Es tan difícil definir lo femenino como lo masculino. Una marca de sospecha acompaña todas nuestras reflexiones. Al intentar abarcar esas categorías abstractas que encierran una cantidad enorme de individuos, se corre el riesgo de trazar una línea demasiado concluyente, o lo opuesto, demasiado vaga. Teresa de Lauretis desliza que la “F” que nos rotula como mujeres al llenar cualquier formulario se nos ha adherido como un vestido de seda mojado; mientras creemos que marcamos la “F” en el formulario, en realidad ella nos marca a nosotras. ¿Qué es lo humano? Podemos intentar entonces rellenar esta categoría en vez de delimitarla: algo así como decir “esto es

Mundo celular

Imagen del libro Buenos Aires, el poder de la anticipación, de Margarita Gutman Veo a una señora muy anciana regando las plantas en un balcón, por primera vez. Siempre estuvieron esas plantas, pero yo nunca había visto a su dueña. Es emocionante: aparece recortado su pelo blanco en una ventana angosta y llena de ornamentos, la belleza sucia de algunos edificios de Buenos Aires. Quiero que me vea, levanto la mano y la saludo, pero es como la pretensión de unir dos mundos: el mío, que tipeo en la computadora en un balcón lleno de plantas, el suyo, que transcurre en la época en que el edificio fue construido, hace unos cien años. Dejo volar mi fantasía: en su mundo, el celular no entró. No es c

Meeting point

New York City 3, de Piet Mondrian (inacabado) En mi primer viaje a Europa visité Amsterdam. En esa época muchas cosas eran distintas: tener celular era una rareza, y en todo caso solo se trataba de un teléfono móvil. Apenas bajé en el aeropuerto me sorprendió una esquina vidriada con un gran letrero: “meeting point”. Me pasmó lo absoluto de ese título, y tuve la momentánea ilusión de que todos los perdidos se pudieran encontrar en un punto, aún sin haber combinado nada previamente. El cartel gigante daba a entender algo así como “en vez de recorrer frenéticamente el aeropuerto en busca de la persona que querés encontrar, sentate acá con tranquilidad y vas a ver que ya viene, en cualquier mom

Entradas

Archivo

  • Black Facebook Icon
  • Instagram Social Icon