Ejercicio


Frida Kahlo



Tendría unx hije, una barba escasa y tupidos bigotes, además de mucho vello en las piernas.

Tendría manchas marrones en la cara, en las piernas. Tendría el pelo gris. Las cejas, pero también las pestañas, más hirsutas.

Tendría unos suaves labios vaginales recubiertos con pelo enrulado. La frente siempre brillante, grasosa. Las uñas comidas y con tierra permanente. Ciclos menstruales erráticos. Una voz más aguda de lo que me gustaría.

Tendría unos pies doble ancho, acostumbrados a andar descalzos, nudosos dedos, también en las manos. La piel de los pezones aterciopelada por un vello largo y ralo. Mi pelo púbico formaría un rombo con un vértice en el ombligo, el opuesto en el clítoris y los otros dos en las crestas ilíacas. Dos triángulos unidos por su base, conviviendo mansamente en la constatación perenne de su (wo-man)-idad.

Todo eso tendría sin interrupción voluntaria del embarazo, sin depilación, sin cremas faciales o corporales, sin alicate, sin zapatos.