Cuerpo cabeza


Your head, de Tezi Gabunia



Tengo una cabeza en el suelo, en las plantas de los pies. Ella me conduce con pasos rápidos y cortos por la vida, es puro presente.

Tengo una cabeza arriba, entre las orejas.

Tengo una cabeza ventral, que dialoga con la cabeza baja y con la alta. Entre el presente completo que me mantiene en movimiento y el collage de recortes que superpone la nostalgia a la expectativa al temor al cálculo al hábito… que hace un viaje permanente al futuro y al pasado, ahí abajo del ombligo tengo mi tercera cabeza, en constante tensión con el arriba y el abajo.

Mi cuarta cabeza está en el pecho. No la uso tanto, porque produce cierto cortocircuito en las otras cuando se activa. Digamos que suma ruido.

(Estudiemos otra vez el ruido. El ruido blanco, esa coexistencia de frecuencias y amplitudes aleatorias, cuando se superpone a una melodía existente, produce lo que se llama resonancia estocástica —o sea resonancia aleatoria—. Algunas notas de la melodía original son reforzadas de manera random por el ruido que casualmente las incluye. Hay entonces una acentuación en el volumen de esos tonos, que permite escucharlos por encima de esa mezcla de ruido y melodía. Asoman su cabeza y estamos ante una nueva “música”, hecha de ruido y melodía).

Mi cuarta cabeza suma ruido, y por eso amplifica o vuelve imperceptibles ciertos impulsos que parecieran provenir de otros centros.

Tengo múltiples fuentes de comando. De ellas manan imperativos, deseos, imaginaciones. La mayor parte de las veces no se pelean, y por eso mi cuerpo respira. Podría pensar también que mi cuerpo es todo cabeza.