Canto


Primer collage



Nada nada brota. Aunque la lluvia.

Cuánto tiempo tendrá que pasar, cuántos bancos de camalotes empujarán el muelle.

Una lenta erosión que lo borre todo, lo aleje, lo deje prístino y fértil otra vez.

Lo que apunto a concebir es cómo quiero que me encuentre ese momento, la forma en que me gustaría llegar a contemplar esa tierra abonada, presta a parir nuevos tentáculos vegetales.

Fértil. Nuevo. Prístino. Palabras de recaída en la añosperanza (una mezcla de añoranza y espe…) Pero me equivoco. No me sirvió recaer en la nostalgia ni en la esperanza para hacer nacer o para conquistar terrenos de certeza.

Las pocas certezas que sobrevivieron continúan, las atesoro con mi práctica diligente. Pero las nuevas cosas no nacerán de la esperanza, más bien de la tierra firme que no está hecha de memorias ni de fantasías.

Todo lo que tengo lo llevo en el cuerpo. Y con el resto voy a hacer un gigantesco collage de añicos. Con eso se compone un nuevo momento. Destrucción y creación.

“Este universo entero ha sido creado, es mantenido y al final será destruido por Ella. Y durante su existencia el mundo es abrumado por Su encantamiento.” Principios del Tantra, Sir John Woodroffe.