Antiética


Tapa del disco Big Science, de Laurie Anderson

Cuando conocí a mi futura pareja no entendía nada de su situación afectiva. ¿Tenía dos novias? ¿Tenía una novia y una amante que eran amigas? Me incomodaba no saber, ¿cuáles eran los códigos para comportarse correctamente en esa situación vincular atípica?

Con el tiempo fui aprendiendo sin muchas palabras. Fui encontrándole la gracia a moverme de modo fluido entre los puntos de encaje, a quedarme a mitad de camino entre un rótulo y otro, a hacer equilibrio en el borde sin conquistar la estabilidad, cayendo a un lado y al otro, pero siempre volviendo a la cornisa, escapando deliberadamente al descanso. Eso fortaleció ciertos músculos.

Rita Segato habla de tener una ética insatisfecha, de no conformarse con los implantes culturales que parecieran conformarnos como seres vivos. En esa fuga del sentido común, instalado por el uso repetido y bien guardado por la noción de qué está bien y qué está mal, el gran desafío es no buscar una nueva ética.