Pensamientos random

Fotograma de la película The king of Masks

Qué es misión, qué es placer, qué es deber. Rótulos que pueden aplicarse a actividades intercambiables. Un día, despertarse es deber. Otro día, placer, o misión. Si todo es placer, somos niñes. Si todo es deber, somos viejes gastades. Si todo es misión, somos cómplices de algo más grande que nosotres.

……………………….

Si me detengo a pensarlo demasiado, no avanzo, me quedo dando vueltas sobre mi eje, no logro mirar para ningún otro lado. Si convivo con la diferencia, la incertidumbre, lo que inquieta en el fondo del mar, si confío en la existencia de poderes que no son míos y actúan a mi alrededor (a favor de mis aspiraciones o en contra), si caigo en la cuenta de mi insignificancia, entonces puedo sacar mi cabeza del agua, respirar un poco de aire puro, encontrarme con la superficie y hacer una nueva inmersión, con oxígeno renovado.

……………………….

Las reglas: si te parás en uno de los escalones de abajo ves todo difícil, costoso, injusto. Si tu punto de observación se sitúa en los escalones de arriba, todo te resulta fácil, evidente y con una lógica a prueba de debate. Como escribió DeRose, “felicidad e infelicidad son efectos ilusorios de causas relativas a la condición anterior”.

……………………….

¿Hasta qué punto dejarse incluir en una conversación en que no se está de acuerdo, ser cómplice de unos comentarios, ser dócil en la aceptación y en la sonrisa? ¿Cómo elegir entre la discordia y la hipocresía? Hay quienes logran plantear sus discrepancias sonriendo, sin expectativas de cambiar el pensamiento ajeno, aportando apenas una mirada otra… hacen que sus puntos de vista, opuestos a la moral imperante en la charla, se saboreen como el condimento que enriquece un plato, que lo hace más raro pero también único.