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Escribo. Todas las semanas. Al principio, la mayor parte de los textos parecían tener un único destinatario (las cosas que te decís escribiendo pueden ser sorprendentes); pero desde que empecé a compartirlos, se transformaron en punto de encuentro con el mundo.

La economía del tiempo

Foto de Uwe Zucchi/dpa -¿Hiciste la cama? -Sí, porque estamos de vacaciones. Nunca tiendo la cama en mi casa, salvo cuando recibo visitas. Simplemente no lo siento necesario. Pero al sentir que tenía tiempo lo hice, y me gustó. Eso me hizo pensar en la economía de mis actividades, y los motivos profundos o superficiales que las animan. Otras modificaciones me llamaron la atención en estas vacaciones: en vez de tomar un baño a la mañana, lo hice al atardecer, antes de abrigarme para ver el sol poniéndose entre las sierras. Al segundo día también la mañana me sorprendió con una sensación de urgencia de estar al aire libre, sin tiempo para una ducha previa. La falta de convivencia con otras per

Al margen

Del artista urbano Dran ¿Hasta qué punto lográs respetar la libertad de un ser querido que te excluye? Me parece la más sublime demostración de amor cumplir con un pacto de distancia, no atravesar el espacio hacia la frontera, ni siquiera acercarse a ese límite. En las películas, cuando alguien pide que no se le hable, que no se le escriba, que no se lo toque, es para generar una tensión dramática y provocar la acción contraria a través de la advertencia. Escuchamos la advertencia y nos parece una obvia tentación a transgredir. Casi adivinamos los próximos pasos del personaje que escuchará la llamada y vulnerará la frontera. En la vida real existen infinitas variables que impiden sacar concl

Nadar en el cemento

Exposición de Antony Gormley en la Royal Academy of Arts La insistencia es un atributo que sirve para lidiar con las cosas, no con las personas. Las personas que tienen buena mano para arreglar cosas y resolver los problemas que surgen al lidiar con los objetos inanimados, en general son perseverantes a un punto que visto desde fuera puede parecer obsesivo. Pero funciona. Claro que también es necesaria la maña y una cierta inteligencia ubicua, pero me atrevo a afirmar que, sin insistencia, lo que se rompe no se arregla. En las relaciones humanas la perseverancia puede resultar útil, pero definitivamente la insistencia no lo es. Cuando me insisten, desisto de mis ganas. Me muevo por compromis

Matriarcalizando las fábulas

María María Acha-Kutscher | 365 días -¿Qué hacías durante el verano? -le preguntó a la pedigüeña. -Día y noche, a quien me encontraba le cantaba, no te disgustes. -¿Le cantabas? Me alegro. ¡Pues bien, baila ahora! Jean de La Fontaine (1621-1695) Esta respuesta escuchó la cigarra cuando le fue a pedir comida a la hormiga, que había trabajado diligentemente todo el invierno para hacer acopio de alimentos. Incomodidad indefinible al escuchar esta fábula. Pero voy a hacer lo posible para ponerla en palabras. No me imagino una vida sin canto y sin baile. Y estos alimentos, tan preciados como el trigo tierno que las hormigas guardan, no se pueden almacenar. Al igual que el amor, la inspiració

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