*

Escribo. Todas las semanas. Al principio, la mayor parte de los textos parecían tener un único destinatario (las cosas que te decís escribiendo pueden ser sorprendentes); pero desde que empecé a compartirlos, se transformaron en punto de encuentro con el mundo.

Lo que cabe en una valija

Maletín de Marcel Duchamp Estrecho pasaje. Vamos con las manos tomadas, en fila india, sintiendo las paredes muy cerca. No hay manera de aguantar la intriga: el camino, más adelante, ¿se ensanchará o se angostará aún más? Pensamos que con poco más ya no pasamos, aunque habría muchísimo por hacer todavía. Podríamos por ejemplo hablar, y adivinar por el eco de nuestras palabras cómo es la forma de lo que se viene. Podríamos escalar las paredes, aunque a baja altura, cerca del piso, abrazando la roca para hacernos menos voluminosos. Podríamos adelgazar dos kilos y afinarnos… La capacidad de cualquier recipiente es limitada, pero esa limitación es elástica. Lo comprobé a través de mi experiencia

Impregnación por sintonía

Box de Ron Pippin Para el pensamiento occidental, la no distinción entre sujeto y objeto pone en duda el conocimiento. Todo el tiempo intentamos ponernos afuera para entender. Eso supone una dificultad extra al analizar la naturaleza y el universo, porque se da por sentada la posibilidad de mirar objetivamente, cuando lo cierto es que toda medición afecta al experimento y a quien lo conduce. En las filosofías más antiguas de Oriente, se considera mejor el conocimiento directo, que se obtiene cuando hay una fusión entre el observador, el objeto observado y el acto de observar. Se trata de un conocimiento por identificación. Según este punto de vista, si yo quiero aprender de alguien, tengo qu

Lugar, parte XVIII

Pastores con sus rebaños, Montes Tassilli, Sahara argelino Venir a mi lugar no es un exilio o un retiro. Más bien es una entrada, una devolución, estar de lleno y más firme que nunca, más con los pies en la tierra, buscando ese contacto sin mediación de asfalto o calzado. Es preciso que aclare esto porque el encanto justamente reside en la posibilidad, en la tangibilidad de este espacio. Si fuera una utopía, qué añoranza profunda en la que viviría sumida, en sintonía con les poetas maldites y les amantes no correspondides. Cada noche antes de dormir, en mi lugar, existe la chance de contemplar los sucesos del día con ojos aburridos o inspirados o preocupados o encantados… De esta forma las e

Intrepidez

Victoria de Samotracia, entre el siglo IV y el III AEC La libertad necesariamente va de la mano de la intrepidez. Uno de los motivos por los que hace falta esta cualidad para ser libre es que, cuando se da el primer paso, es un paso solitario. Ser le primere en levantar una lata que otro tiró en la calle o en la playa, le primere en quebrar la complicidad de la broma pesada, o en no adherir a un hábito socialmente aceptado pese a su evidente nocividad. Hay intrepidez en sostener una elección de comportamiento, aunque eso te vuelva vulnerable. Y esa vulnerabilidad existe especialmente en un primer momento, cuando sos únique en acatar una nueva norma (o una poco conocida, tal vez), porque un

Es obvio pero no

Artefactos Quimbaya, o pájaros de Otún Antes de subir a la avioneta la rodeamos con una lista de control en la mano, chequeando todos los detalles en pos de un vuelo sin sobresaltos. Al entrar repasamos el doble de ítems, verificando dos o tres veces los más importantes. Estas verificaciones no eran improvisadas, sino que seguían un orden estricto, y las repeticiones estaban calculadas en la hoja de chequeo. Por supuesto que el despegue requería otras tantas verificaciones, estas últimas almacenadas en la memoria del piloto gracias a un entrenamiento que requería un determinado número mínimo de horas (seguramente decenas o cientos de horas). En la preparación para el vuelo pude ver los siste

Entradas

Archivo

  • Black Facebook Icon
  • Instagram Social Icon