*

Escribo. Todas las semanas. Al principio, la mayor parte de los textos parecían tener un único destinatario (las cosas que te decís escribiendo pueden ser sorprendentes); pero desde que empecé a compartirlos, se transformaron en punto de encuentro con el mundo.

Firma versus modus operandi

Obra Elegy to the spanish republic 7 , de Motherwell, y su firma “... Y ya no tuve miedo frente a la idea de hacer pasar un barco enorme por encima de la montaña, aun cuando todo en este mundo aquejado de gravedad hable en contra de ello”. Werner Herzog, Conquista de lo inútil. ¿Lo conocen a Werner? Él filmó la película Fitzcarraldo, en la cual literalmente hace pasar un barco por encima de una colina entre dos ríos en la selva amazónica. Sin mencionar las boas constrictoras, las arañas venenosas del tamaño de una mano, las heridas y picaduras que nunca cicatrizan por el clima húmedo, la oposición de los indígenas y los políticos, la falta de financiación, las inundaciones que ponían en pe

Andiamo

Tren por Thomas Wightman Arremangate los puños y vamos, adelante. Subí al tren. No te detengas en el camino, no mires para atrás, no dejes de moverte, sentí el viento en la cara, y tratá de que tu propio paso acelerado produzca viento para los demás. Sabé mirar para los costados, porque es magnífico el paisaje y conocer los hábitos de las demás personas, pero no pares, no te bajes, tomá un té con ellos en el tren, invitalos a acompañarte por un trecho al menos. Recorré todos los vagones y conocé bien a los pasajeros. Descubrí incluso cómo podés descansar turnándote con otro para que todo siga en actividad. Y después volvé renovado a la tarea y dale la sonrisa más hermosa al que te relevó. Cu

Tu campo magnético

Nunca sentí que los derechos o las obligaciones fuesen parte de nuestro cuerpo, sino los castillos en que elegimos vivir, que llegado el caso pueden protegernos de la intemperie. Palabras como libertad o justicia me remiten a una construcción denodada que si se detiene por un instante se desmorona en varios costados. No hay un descanso estable en esa tarea. Si parás, retrocedés. El sufrimiento que adviene de ese retroceso, cuando sucede, es tan irracional como llorar la falta de sol en un día lluvioso. Y no obstante lloramos, y despotricamos ante los que observan nuestro sufrimiento con cárceles en los ojos. Y en todo ese tiempo descuidamos la construcción. Pero hay un par que siguen trabaja

Entradas

Archivo

  • Black Facebook Icon
  • Instagram Social Icon